Desde el 1 de enero de 2026, muchos mexicanos que reciben apoyo de familiares en Estados Unidos se preguntan si su quincena o mes se complicará un poco más por un nuevo cargo en las remesas. La buena noticia es que este impuesto del 1% no afecta a la mayoría de los envíos que ya se hacen de manera habitual. El impacto depende casi por completo del método que elige la persona que envía el dinero, no de su nacionalidad ni de su estatus migratorio.
Este gravamen forma parte de la legislación aprobada en 2025 en Estados Unidos, conocida como One Big Beautiful Bill Act. Se aplica únicamente a ciertos tipos de envíos y busca recaudar recursos fiscales, pero su alcance real en México es limitado, según análisis de especialistas.
¿A quién sí afecta el nuevo impuesto?
El impuesto del 1% se cobra sobre el monto total enviado cuando el pago se realiza con:
- Efectivo entregado directamente en el punto de envío.
- Money orders (giros postales).
- Cheques de caja u otros instrumentos físicos similares.
En estos casos, la persona que envía debe cubrir el 1% adicional, que se suma a las comisiones habituales del servicio. El cobro lo realiza la empresa de remesas y lo reporta al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
¿A quién no afecta?
Quedan completamente exentos los envíos que se originan desde:
- Cuentas bancarias en Estados Unidos (transferencias electrónicas).
- Tarjetas de débito o crédito emitidas en Estados Unidos.
Esto incluye pagos a través de plataformas digitales, billeteras electrónicas o apps de remesas que operen con estos medios. No importa la cantidad enviada ni el país de destino: si el origen es bancario o con tarjeta, no aplica el impuesto.
José Luis Orozco, CEO de Zapp, explicó: “Es importante aclarar que el nuevo impuesto no afecta a todos por igual. La diferencia está en cómo se envía el dinero, no en quién lo envía. Hoy, la mayoría de los migrantes mexicanos ya utiliza métodos que no están sujetos a este gravamen”.
¿Qué significa esto para las familias mexicanas?
De acuerdo con datos de BBVA Research, alrededor del 84% de los migrantes mexicanos en Estados Unidos cuenta con una cuenta bancaria. Esto implica que la gran mayoría puede seguir enviando dinero sin pagar este 1% adicional, siempre que mantengan o adopten métodos electrónicos o bancarios.
Desde el punto de vista macroeconómico, especialistas coinciden en que el impuesto no representa un riesgo significativo para la balanza de pagos de México. Su efecto es mucho más acotado de lo que podría parecer por la conversación pública.
Sin embargo, en comunidades con menor bancarización —donde el uso de efectivo sigue siendo más común— el impacto podría sentirse un poco más. Aun así, el ajuste ya se ha venido dando de forma gradual.
Durante 2025, las remesas a México registraron ocho meses consecutivos de caída. En noviembre, según cifras del Banco de México (Banxico), los ingresos sumaron 5,125 millones de dólares, con una contracción anual de 5.7%. Esta tendencia responde principalmente a factores laborales y económicos en Estados Unidos, más que al nuevo impuesto, cuyo alcance es limitado.
Cómo prepararte y minimizar cualquier impacto
Si envías o recibes remesas, aquí van pasos prácticos para evitar el cargo extra:
- Usa transferencias desde cuenta bancaria en Estados Unidos.
- Paga con tarjeta de débito o crédito emitida allá.
- Elige plataformas digitales que operen con métodos electrónicos.
- Si por costumbre usas efectivo, considera abrir una cuenta bancaria sencilla en Estados Unidos (muchas instituciones ofrecen opciones accesibles para migrantes).
Estos cambios suelen ser sencillos y ayudan a proteger el valor de cada dólar enviado a la familia.
Mantenerse informado y elegir opciones claras es clave para que el apoyo llegue completo y sin sorpresas. Aunque el impuesto existe, la mayoría de las familias mexicanas puede seguir recibiendo sus remesas sin costo adicional por esta medida.
¿Tú o alguien cercano ya ha ajustado el método de envío de remesas? ¿Qué opción te ha funcionado mejor para evitar cargos extras? Cuéntanos en los comentarios.
